Cómo dar el siguiente paso y dejar de pagar renta
18 de mayo de 2026
De roomie a propietario en Querétaro
Por: Wendy Chalis Moreno Mendoza
En una ciudad como Querétaro, donde el crecimiento económico y la llegada de nuevas oportunidades laborales no se detienen, cada vez es más común que profesionistas entre 26 y 35 años opten por rentar. Ya sea compartiendo casa con roomies —con gastos cercanos a los $5,000 mensuales— o pagando entre $7,000 y $15,000 por un espacio propio, la renta se ha convertido en una solución práctica… pero no necesariamente en una decisión estratégica a largo plazo.
Si hoy estás en esta etapa, vale la pena detenerse un momento y hacerse una pregunta clave:
¿y si ese dinero que pagó cada mes lo estuviera destinando a algo que sí es mío?
¿Conviene rentar o comprar en Querétaro?
Hoy, cada vez más jóvenes profesionistas en México están buscando cómo dejar de rentar y comprar su primera casa. Y en Querétaro, esta decisión cobra aún más sentido.
Rentar da flexibilidad, sí. Pero también implica que ese dinero no genera valor a futuro. En cambio, comprar una vivienda permite construir patrimonio desde el primer pago.
No se trata solo de tener un lugar donde vivir, sino de empezar a usar tu dinero con una visión de largo plazo.
De pagar renta a construir patrimonio
Uno de los errores más comunes es pensar que comprar casa es algo lejano o inalcanzable. La realidad es que hoy existen herramientas, como el crédito Infonavit, que pueden facilitar este proceso, especialmente si cuentas con un empleo formal.
Hay algo importante que muchas veces se pasa por alto: las aportaciones patronales. Ese porcentaje que tu empresa deposita bimestralmente en tu subcuenta de vivienda no es menor. Puede ayudarte a reducir el tiempo de tu crédito e incluso el monto total de intereses.
Dicho en pocas palabras: mientras trabajas, también estás avanzando en el pago de tu casa.
No tiene que ser la casa de tus sueños (aún)
Aquí es donde entra un cambio de mentalidad importante: tu primera propiedad no tiene que ser perfecta. No tiene que ser la casa donde vivirás toda tu vida.
Puedes comenzar con un inmueble más accesible, bien ubicado y con potencial de plusvalía. Este primer paso puede funcionar como una inversión a futuro: en lugar de pagar renta, estarías pagando tu propio patrimonio.
Hoy más que nunca, el tema de la plusvalía en ciudades como Querétaro no es casualidad. Proyectos de infraestructura a nivel país, como el Tren Maya y la expansión de conexiones aéreas desde el Aeropuerto Internacional de Querétaro, están fortaleciendo la movilidad, el turismo y la inversión en distintas regiones. Esto genera un efecto en cadena: más conectividad, más empresas llegando, más demanda de vivienda y, por consecuencia, incremento en el valor de las propiedades. En otras palabras, no solo compras una casa, compras en una ciudad que sigue creciendo.
Con el tiempo, ese inmueble puede:
- Aumentar su valor
- Generarte ingresos si decides rentarlo
- Servir como base para venderlo y adquirir una propiedad más grande
Es un movimiento estratégico, no definitivo.
El punto clave: empezar a planear
Comprar una propiedad no sucede de la noche a la mañana, pero tampoco es algo imposible si comienzas a planear desde hoy.
Aquí es donde quiero ser muy clara: no te voy a decir “ahorra cada mes” porque sabemos que muchas veces el sueldo apenas da para tu estilo de vida actual.
Mejor enfócate en esto:
-
Ahorra lo que no afecta tu día a día: bonos, utilidades, caja de ahorro, fondo de ahorro. Ese dinero es clave para tu enganche.
-
Usa el crédito a tu favor (no en tu contra): saca una tarjeta de crédito, úsala con estrategia y págala total cada mes. Eso construye historial y te abre puertas reales.
-
Hack importante: si no lo puedes pagar de contado hoy, probablemente no lo necesitas a crédito. Así evitas sobre endeudarte.
-
Prioriza activos, no gastos grandes: un coche se deprecia desde que sale de la agencia. Una propiedad bien elegida puede subir de valor. No es lo mismo.
-
Construye tu capacidad de crédito poco a poco: no es de un día a otro, es un proceso. Entre mejor historial tengas, mejores oportunidades vas a tener.
Recomendación final
Si estás en ese punto donde sientes que ya es momento de dar el siguiente paso, no necesitas tener todo perfecto para empezar, necesitas empezar a tomar mejores decisiones. Empieza por informarte, analizar tus opciones y rodearte de asesoría profesional.
Pasar de roomie a propietario no es solo un cambio de vivienda, es un cambio de mentalidad. Es dejar de ver el presente como un gasto y comenzar a construir un futuro con estrategia.
Porque al final del día, no se trata solo de tener un lugar donde vivir, sino de tener algo que sea verdaderamente tuyo, donde puedas sentir que “llegaste a casa”.
Artículos de interés
que no te puedes perder


